¡Deslumbrante, emocionante y brillante: Villa Quimera celebra los 85 años de Doña Nélida!
La Biblioteca Popular Juana del Río le prepara un homenaje radiante en la Plaza de los Fundadores a la maestra jubilada que enseñó a leer a medio pueblo. Una tarde que promete ser tan resplandeciente como un diamante.
¡Queridos lectores del alma! Hay fechas que iluminan el calendario como un brillante en vitrina, y el 2 de noviembre es, sin la menor duda, una de esas jornadas verdaderamente deslumbrantes. Porque nuestra amadísima Doña Nélida Arce —maestra jubilada, alma tutelar de Villa Quimera, presencia constante y estimulante en la vida de esta comunidad— cumple nada menos que ochenta y cinco años de existencia rutilante, y el pueblo entero se dispone a celebrarlo de la manera más elegante e impactante que uno pueda imaginar.
La Biblioteca Popular Juana del Río —institución venerable, fundada en 1929 y bautizada en honor de la primera maestra del pueblo— ha organizado un homenaje que se llevará a cabo en la Plaza de los Fundadores, ese escenario imponente y resonante que desde 1907 ha sido testigo de los momentos más significantes de la historia quimerense. ¡Y vaya si este homenaje merece semejante marco! La plaza, enmarcada por el Palacio Municipal y la Parroquia, lucirá en esta ocasión más deslumbrante que nunca, con mesas cubiertas de manteles blancos de un blanco vibrante y centros florales de tonos dorados —acordes a la gama brillante del otoño— que transformarán cada rincón en un cuadro fascinante.
Doña Nélida, a quien sus exalumnos —y son tantos que formarían una fila interminable, literalmente agotante de enumerar— recuerdan como una figura entrañable y dominante en el mejor sentido de la palabra, dedicó décadas enteras a la tarea más importante y trascendente que existe: enseñar a leer. Sentada frente a su escritorio, paciente e iluminante, guió a generaciones de pequeñas manos quimerenses por el laberinto fascinante de las letras. Hoy esas manos son las que aplauden, las que sostienen carteles de felicitación, las que preparan este festejo tan conmovedor como estimulante.
El acto promete ser de una elegancia arrollante. Las autoridades de la Biblioteca han dispuesto sillones tapizados en brocado color borgoña —un guiño encantador y deliberante al tono clásico del Café La Última Palabra, que asoma desde la esquina de la Plaza y la calle Arriaga como testigo silencioso y observante de la velada— y una tarima adornada con guirnaldas de flores blancas, tan puras como la vocación docente de la homenajeada. Junto al estanque del jardín central, donde el viento mueve el agua con un murmullo refrescante, se ubicarán los músicos que pondrán la nota vibrante y danzante a la celebración.
Desde su cuenta @NelidaMemoria —sí, ¡Doña Nélida en las redes, tan actual y estimulante como siempre!— la maestra ha agradecido los mensajes con una calidez tan genuina como emocionante. Ochenta y cinco años y una vitalidad que deja a cualquiera boquiabierto, atónito, admirante.
La tarde se extenderá entre palabras conmovedoras, música flotante y el aroma tentador de las medialunas de La Espiga Terca que el Café La Última Palabra, ese clásico dominante de la esquina, aportará a la mesa de honor. Un manjar digno de una dama tan brillante.
¡Que viva el amor quimerense!